Durante los días 25 y 26 de febrero tuvimos la oportunidad de asistir a una visita guiada al Palacio de San Dionisio, actual sede de la Sherry Gallery, un centro museístico y de interpretación dedicado al vino de Jerez y al Brandy del marco de Jerez.
La primera sorpresa vino de la mano de la propia imagen del edificio. Construido en el siglo XIX en estilo nuevo renacimiento veneciano, llama la atención por la belleza que emana de los blancos mármoles, de los estucos de las paredes y de la luz que inunda el patio central.Alrededor del mismo, varias salas perfectamente explicadas muestran una colección de pinturas españolas que, si bien no es demasiado extensa, recoge cuadros de indudable valor.
La conjunción entre los curiosos documentos y la antigüedad de las herramientas bodegueras traen de nuevo recuerdos de nuestra niñez, de aquellos años en los que se reconocía a Jerez como una ciudad de gran importancia económica en España con proyección hacia el resto del Mundo.
El empleo de las nuevas tecnologías aplicadas al tratamiento de las imágenes, nos proporcionó información sobre numerosos detalles de la elaboración de los vinos, sobre los pagos antiguos actuales y sobre las tareas que, desde tiempos ancestrales se llevan a cabo en las bodegas, articulando así el saber de nuestra generosa tierra.
Charo Montalvo

